"Consejos desde la experiencia para mamás inquietas que se preguntan cómo alimentar a su bebé sin morir en el intento"

domingo, 23 de febrero de 2014

Máxima 5: no importa que su primer alimento sea un biberón



            La recuperación de mi cesárea duró unas tres horas, tiempo que permanecí en una sala de recuperación post-anestésica, separada de mi bebé. Sin pretender crear polémica sobre tal actuación, sin duda no es lo más recomendable para estimular la subida de la leche y estrechar el vínculo entre la madre y su recién nacido.
            A pesar de que en plena cesárea pedí expresamente que no le dieran ningún biberón hasta que me volviese a reencontrar con mi bebé, la pediatra me advirtió que si en ese tiempo veían que “le bajaba la glucosa” tendrían que darle uno. No me quedó más remedio que confiar en los profesionales, segura de que tomarían siempre la mejor decisión para preservar la seguridad de mi bebé.
Cuando me subieron a la habitación me encontré con un padre feliz por haberle dado su primer biberón (que por cierto conserva como un trofeo). “Es que le había bajado la glucosa”, me dijo.
A partir de ese momento, y así cada tres horas, las enfermeras traían el biberón, calentito y listo para su toma, tanto de día como de noche. Y todo hay que decirlo, también me ayudaron a estimular el pecho cuando supieron que mi intención era amamantarla y salir del hospital con lactancia materna exclusiva.
La segunda madrugada, de las tres que pasamos en el hospital, la dediqué por completo a “enseñarle” a mi bebé cómo coger el pecho. La estimulaba, se lo ponía en su boquita, me apretaba el pezón para que saliera un poco de calostro, le humedecía los labios, me reía con ella, le daba besos y la acurrucaba entre mi pecho. Aquella noche no la olvidaré jamás. El padre dormía a nuestro lado.
Poco a poco, tomaba más pecho y menos biberón, y el día que salimos del hospital no tuve necesidad de darle ninguno más. Llegamos a casa y lo único que comía era la leche de mamá. Qué felicidad.

1 comentario:

  1. Gracias por el consejo. Yo pensaba que si su primer alimento era el biberón ya luego no quería el pecho. Lo tendré en cuenta si me sucede lo mismo.

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